Hoy es un día especial. Este es, sin duda, un post bien especial.
Tuve la gran oportunidad de viajar a El Salvador el pasado mes de diciembre para realizar una serie de retratos. Cuando me preguntan ¿Y como es El Salvador? Lo primero que respondo es que está lleno de personas increíbles, todas lindísimas y siempre al servicio, como no he visto en ningún otro lado. En realidad el recuerdo más grande que tengo de este país es de todas esas personas que nos abrieron el corazón y nos dejaron con ganas de regresar muy pronto. En este lugar dejamos amigos del alma, nosotros sabemos la razón que nos une tanto. En este país con enorme corazón dejé un pedacito del mío.
Ellos son Lilo y Bill, una pareja bien guapa, ahora dos grandes, grandísimos amigos que estuvieron con nosotros durante gran parte de nuestro viaje, yo no encuentro palabras para hacerles saber lo agradecido que estoy por dejar tan bonitos recuerdos, por todas las atenciones que tuvieron conmigo y con mis amigos. Los guardo en un lugar bien especial.
Y bueno, como lo he dicho, no soy escritor, así que dejaré que las imágenes hablen por si solas.